VIDEOS MARXISTAS, MATERIALISMO HISTORICO, DIALECTICA, SOCIALISMO CIENTÍFICO. FILOSOFÍA MARXISTA
PREGUNTAS AL MATERIALISMO HISTORICO
Hª DE LA DIALECTICA Y LA FILOSOFÍA
IMPERIALISMO, FASE SUPERIOR DEL CAPITALISMO

I República


LA PRIMERA REPÚBLICA ESPAÑOLA (1873-1874)
 La ultima etapa política del Sexenio Democrático fue la Primera República. Su duración no alcanzó un año: se proclamó en febrero de 1873 y fue derrocada por un golpe de Estado en enero de 1874.


 La Proclamación de La República.

La proclamación de la Primera República española fue la salida mas fácil ante la renuncia de Amadeo de Saboya. Las Cortes, depositarias de la soberanía nacional en ausencia de monarca, decidieron someter a votación la proclamación de una República, que fue aprobada el 11 de febrero de 1873 por una amplia mayoría de 258 votos a favor y 32 en contra. Para presidir el gobierno fue elegido el republicano federal Estanislao Figueras, que contó para gobernar con los miembros de su partido y con algunos republicanos unitarios.
Ahora bien, estos datos no reflejan un apoyo real a la nueva forma de gobierno. Gran parte de la cámara era monárquica, y su voto republicano fue una estrategia para ganar tiempo y organizar el retorno de los Borbones al trono español. Así pues, la República nació con escasas posibilidades de éxito, lo que se evidencio en el aislamiento internacional del nuevo sistema. Salvo Estados Unidos y Suiza, ninguna potencia reconoció la República española, a la que veían como un régimen revolucionario que podía poner en peligro la estabilidad de una Europa mayoritariamente burguesa y conservadora.
A pesar de todo, la República fue recibida con entusiasmo por las clases populares, que creyeron que había llegado el momento de cumplir sus aspiraciones de cambio social. Los federales ocuparon las corporaciones de muchos municipios y constituyeron Juntas revolucionaria para desplazar de la Administración a los antiguos cargos monárquicos. En Andalucía se produjo un movimiento insurreccional que pretendía dar

solución al problema del reparto de tierras entre el campesinado, y las protestas se hicieron frecuentes. En las ciudades se produjeron también amplias movilizaciones populares; entre el movimiento obrero, especialmente el catalán, se generalizaron las reivindicaciones a favor de la reducción de la jornada laboral, del aumento de salarios y de la implantación inmediata del Estado federal.



Sin embargo, gran parte de los dirigentes del republicanismo federal, encargados de poner en funcionamiento la nueva República, estaban lejos de las aspiraciones revolucionarias de las bases de su propio partido. El interés de los dirigentes republicanos por respetar la legalidad se exteriorizo en la disolución de las Juntas y en la represión de las revueltas populares. Pacificado el panorama, se convocaron elecciones a Cortes constituyentes, que ganaron ampliamente los republicanos. Los federales obtuvieron 344 escaños; los unitarios solo dos; mientras los radicales y constitucionalistas, grupos provenientes de los antiguos progresistas y demócratas, tenían respectivamente 20 y siete diputados. Los alfonsinos y los representantes de los partidos monárquicos amadeistas obtuvieron unos pocos escaños mas. Los carlistas no participaron. La victoria electoral de los republicanos era, sin embargo, engañosa, ya que mas de un 60 % del electorado se abstuvo.


El intento de instaurar una República Federal

Estanislao Figueras
Las Cortes se abrieron el 1 de junio de 1873 y el día 7 se proclama la República Democrática Federal. La presidencia quedó en manos de Estanislao Figueras, pero dimitió al cabo de unos días y el gobierno pasa a manos de Francisco Pi y Margall. Su propósito era emprender grandes reformas: la elaboración de una constitución, separación de la Iglesia y el Estado, la concesión de la independencia a las colonias, la restauración de la disciplina en el ejercito y la elaboración de una serie de leyes sociales (enseñanza, quintas, trabajo, consumo)

Pero los pocos meses que duró la experiencia republicana no permitieron el desarrollo de esa legislación

reformista. La ratificación de la abolición de la esclavitud en las colonias, la supresión de las quintas, la reforma de los impuestos y el inicio de una legislación proteccionista laboral fueron las iniciativas mas innovadoras.



Proyecto de Constitución federal

En julio se presentó en las Cortes el proyecto de la nueva Constitución pero prácticamente no llegó a ser debatido y, por consiguiente, tampoco fue aprobado.

La propuesta de la Constitución Republicana Federal de 1873 seguía la linea de la Constitución de 1869 en relación a la implantación de la democracia y al reconocimiento de amplios derechos y libertades. La República  tendría un presidente y, en cuanto a las Cortes, se mantendrían las dos cámaras, el Senado y el Congreso. Asimismo, se declaraba la libertad de culto y la separación de la Iglesia del Estado.

Pi y Margall


El aspecto mas novedoso era la estructura del Estado. Se establecía que la nación española estaba compuesta por diecisiete Estados, entre ellos Cuba y declaraba que el poder emanaba de tres niveles: municipios, Estados regionales y Estado federal. Los Estados regionales tendrían autonomía económica, administrativa y política, "compatible con la existencia  de la Nación", y elaborarían sus propias constituciones  también compatibles con la del Estado federal. El proyecto de Constitución planteaba, por primera vez en el  liberalismo español un estado no centralista, y recogía tradiciones regionalistas que estarían en el origen de las futuras propuestas nacionalistas.



Los conflictos armados

La Primera República tuvo que enfrentarse a graves problemas que paralizaron la acción de gobierno. Uno de ellos fue una insurrección carlista: el nacimiento de la República había acelerado y animado el conflicto armada, que pasó del enfrentamiento con unas cuantas partidas armadas a un verdadero frente abierto, con un autentico ejercito y con el dominio de diversos territorios tradicionalmente carlistas. En el mes de julio se extendió por gran parte de Cataluña, desde donde se hicieron incursiones hacia Teruel y Cuenca y se consolido en las provincias vascas y el Maestrazgo.



En las zonas sublevadas se fue articulando un embrión de Estado, y los ayuntamientos y diputaciones se organizaron bajo principios forales e impulsaron la lengua propia y las instituciones regionales. Las tropas gubernamentales impidieron la extensión del conflicto a las ciudades, pero fueron incapaces de acabar con él y se prolongó hasta 1876. También continuó la guerra en Cuba que, iniciada en 1868, continuaba extendiéndose y cuya situación la República fue incapaz de mejorar.



Las autoridades y funcionarios españoles en la isla eran en gran parte proclives, desde la época de Amadeo de Saboya, a la solución monárquica encarnada en el proyecto de restauración borbonica a través de Alfonso XII y, por lo tanto, actuaron al margen del poder republicano. Aun así, los gobiernos intentaron dar una solución al problema cubano con el proyecto de estructuración federal del Estado, que consideraba a Cuba y Puerto Rico como un territorio mas de la Federación española. Al estallido de la insurrección carlista y a la guerra en Cuba se añadió el obstruccionismo de los partidos monárquicos y las divisiones entre los propios republicanos. Todo ello socavó un régimen que tenia dificultades para dirigir a un ejercito escasamente fiel al proyecto republicano.


La Sublevación Cantonal


Nicolas Salmeron
La sublevación cantonal fue el conflicto mas grave que se produjo en el breve periodo republicano y el que provocó la mayor situación de crisis para el gobierno. El cantonalismo era un fenómeno complejo en el que se mezclaban las aspiraciones autonomistas propiciadas por los republicanos federales intransigentes con las aspiraciones de revolución social inspiradas en las nuevas ideas internacionalistas. La proclamación de cantones independientes, con sus gobierno autónomos y su propia legislación  fue la consecuencia de aplicar de forma radical y directa la estructura federal desde abajo, impulsada, al mismo tiempo, por el deseo de avanzar en las reformas sociales. En las zonas con fuerte implantación republicana, la población  radicalizada por las aspiraciones revolucionarias expandidas por los núcleos anarquistas de la Internacional, se alzaron en cantones independientes. A lo largo del mes de julio se proclamaron los cantones de Cartagena, Sevilla, Cadiz, Granada, Malaga, Bailen, Andujar, Tarifa, Algeciras, Castellón, Valencia, Alicante, Torrevieja, Almansa y Salamanca.



Los protagonistas de los levantamientos cantonalistas eran un conglomerado social compuesto por artesanos, pequeños comerciantes y asalariados, y fueron dirigidos en general por los federales intransigentes, decepcionados por el rumbo de los acontecimientos de la nueva República  El presidente Pi y Margall se opuso a sofocar la revuelta por las armas y dimitió  siendo sustituido por Nicolas Salmeron, quien dio por acabada la política de negociación con los cantones e inició una acción militar contra el movimiento cantonalista.


Emilio Castelar
 Excepto en Cartagena, la intervención militar acabó rápidamente con la insurrección  pero dio un inmenso poder a los generales que asumieron la represión y volvió a colocar al ejercito en el papel de único garante del orden y barrera contra la revolución social. Salmerón dimitió a principios de septiembre al sentirse moralmente incapaz de firmar las penas de muerte impuestas por Ia autoridad militar contra activistas cantonalistas. La presidencia recayó entonces en Emilio Castelar, dirigente del republicanismo unitario, mucho mas conservador en cuestiones sociales. La República inicia a partir de ese momento un progresivo desplazamiento a la derecha. El nuevo ejecutivo intentó aplicar una política de autoridad y fuerza para controlar los problemas que aquejaban al país  especialmente la grave situación de Cartagena. El 13 de septiembre Castelar consiguió plenos poderes de las Cortes para reorganizar el ejercito, obtener un crédito y gobernar con el Parlamento cerrado, que se mantuvo así hasta el día 2 de enero de 1874.



El fin de la experiencia republicana 

Desde Septiembre de 1873, la República dio un claro vuelco conservador con el nuevo gobierno de Castelar, que había ido abandonando las pretensiones federalistas y reformistas. Castelar no tenia mayoría en las Cortes y, temiendo ser destituido por la mayoría federal, había suspendido las sesiones parlamentarias y gobernó autoritariamente, respaldando a los sectores mas conservadores y concediendo amplias atribuciones a los jefes militares para que mantuvieran el orden público.

Ante esta situación, en diciembre del mismo ano, un sector importante de los diputados (Figueras, Pi y Salmerón) llegaron al acuerdo de plantear una moción de censura al gobierno Castelar para forzar su dimisión, cuando se reanudasen las sesiones de Cortes. La intención de este grupo era volver a controlar el gobierno y poder devolver al régimen republicano sus planteamientos iniciales.

El día 3 de enero de 1874 se abrieron las Cortes y el gobierno de Castelar fue derrotado por 120 votos contra 100. Era inminente la formación de un gobierno de izquierda pero, al conocer este hecho, el capitán general de Castilla la Nueva, Manuel Pavia, exigió la disolución de las Cortes republicanas. Los diputados se resistieron en principio pero, ante la invasión del hemiciclo por las fuerzas de la Guardia Civil, abandonaron la Cámara. Era el dia 4 de enero de 1874. Apenas hubo resistencia, ni política ni popular, lo que demuestra la debilidad de la República que, excesiva para unos y demasiado tibia para otros apenas contaba con base social en la que sustentarse.

El poder pasó en los meses siguientes a manos de una coalición de unionistas y progresistas encabezada por el general Serrano, que intentó estabilizar un régimen republicano de carácter conservador. Pero la base social que podía apoyar un proyecto de este tipo ya había optado por la
solución alfonsina, esto es la vuelta del hijo de Isabel II, Alfonso XII.
29 de diciembre de 1874, el pronunciamiento militar de Arsenio Martinez Campos en Sagunto proclamó rey de España a Alfonso XII. Anteriormente, Isabel II ya había abdicado en su hijo, y Canovas del Castillo se había convertido en el dirigente e ideólogo de su causa. El 1 de diciembre del mismo ano, el príncipe Alfonso de Borbón había firmado el Manifiesto de Sandhurst, redactado por Canovas del Castillo, que sintetizaba el programa de la nueva monarquía alfonsina: un régimen de signa conservador y católico que garantizaría el funcionamiento del sistema político liberal y restablecería la estabilidad política y el orden social.



Presidentes de la I República española 

Estanislao Figueras y Moragas (Barcelona, 1819 - Madrid 1882)
Presidente de la I República del12 de febrero al 11 de junio 1873

En 1837. ingresó en el Partido Progresista. Redactor del periódico "El Constitucional", se apartó pronto del progresismo para alinearse con los primeros grupos demócratas y republicanos. En 1848, se traslada a Madrid para colaborar en las intentonas revolucionarias. En 1851 y 1854, fue diputado republicano por Tarragona, siendo uno de Ios 21 diputados que votarían contra Ia monarqula en las Constituyentes. En la Vicalvarada (1854, O'Donnell y Serrano), estaba en la Junta Revoluclonaria de Tarragona y es esta Junta la que le nombra diputado en las Constituyentes de 1855. Desde entonces. residió en Madrid. Al volver Narvaez al poder, Figueras se opuso firmemente a su gobierno, siendo encarcelado y luego desterrado a Navarra y Aoiz), por su intervención en los movimientos revolucionarios de 1867, aunque pronto regreso a Madrid. donde forma parte. en 1868, de la Junta Revolucionaria y es nombrado alcalde popular del distrito de Congreso

Funda el periódico La lgualdad que se convierte en el más importante diarío republicano. Dirige la minoría federal y se enfrenta constantemente a la candidatura al trono de Amadeo I .Tras la abdicación del cual se proclama la I República (11-2-1873). Formó y presidió el primer gobierno republicano (12-2-1873). También constituyó el segundo gobierno, pero en junio, abandonó y marchó para Francia(ver Benito Perez Galdós La "I República". Viéndose incapaz de superar el federalismo catalán,la guerra carlista y la permanente conspiración monárquica. Vuelve a la vida política en 1880, año en que se separa doctrinalmente de Pi Y Margall y funda el Partido Republicano Federal Orgánico, para intentar rehacer la unidad de los republicanos, pero muere al poco tiempo.

Francisco Pi y Margall (Barcelona, 1824 - Madrid 1901)
Presidente de la I República del 11 de Junio al 18 de julio 1873

Estudio Derecho en Barcelona y se dedicó a la Historía del Arte. Se traslado a Madrid donde se doctoro en Derecho (1847), iniciando su labor periodistica. su actividad política, iniciada con su ingreso en el Partido Democrata, alcanzó relieve 1854, pero en las elecciones a diputado por Barcelona fue derrotado por Prim. No obstante, aquel mismo año, prepara "La reacción y la Revolución" (1855), obra en la propugna el sistema federal como garatía de la libertad y soberania individual y primer paso hacia una sociedad sin poder.

Su postura en el Partido Democrata, se robusteció con su intervención en la "Declaración de los 30" (1860), en la pugna entre individualistas y socialistas, con sus polémicas con "La Democracia" de Castelar sobre el problema social y con su oposición a la alianza de Democratas con Socialistas. Sin embargo, participo en la "insurrección de s. Gil" (Junio 1866). Por o que hubo de emigrar a Paris. a raiz de la Revolución del 68, vuelve a España, concretamente a Barcelona, donde fue elegido diputado en febrero de 1869. Con su oratoria concisa y su dirección de la minoría federal en las Cortes, aumento su prestigio y fue elegido miembro del Directorio (1870-72). No obstante este ascendieinte mermo en 1872, por su condena del alzamiento federal en Ferrol y por la escisión de los federales en "benevolos" e "intrasigentes". Al proclamarse la República fue designado ministro de Gobernación en el gabinete de Figueras (febrero-junio 1873).Su labor fue notable, en relación con la crisis política con los radicales (24 feb.). La tentativa del Estado Catalán en Barcelona (8 marzo) y el conato de insurrección de los radicales en Madrid (23 abril).

Asimismo. dirigió con honradez modelica las elecciones para la Asamblea Constituyente que decretó la República Federal como forma de gobierno (7 Junio 1873). Tras la marcha de Figueras, Pi fue elegido para el mismo cargo por la Asamblea (8 junio). Hubo de enfrentarse con la lentitud de los debates, el fraccionamiento de la cámara y con la creciente insurrección carlista, agravada por la indisciplina militar y la siluación hacendistica. La impaciencia de algunos por organizar federalmente a España se reflejó en el movimiento cantonalista especialmente en Cartagena y los graves hechos de Alcoy (julio 1873). Ante la gravedad de la situación y hostilizado en las Cortes por los partidarios de Salmerón y Castelar dimitió el 18 de julio. Tras la caida de Ia I Republica. Siguió fiel a su federalismo, que perfeccionó aun mas en "las nacionalidades" (1876). Continuó con su labor literaria, periodistica y política, rodeado de un prestigio de politico consecuente y honesto, que aun subsiste.

Nicolas Salmeron (Alhama la Seca, Almeria 1838 - Pau, Francia 1908)
Presidente de la I República del 18 de julio al 6 de septiembre 1873

Tras cursar Derecho y Filosofía en Granada y Madrid, destaco por sus colaboraciones políticas en "La Discusión" y "La Democracia". A pesar de su adhesión al Partido Demócrata, no fue elegido diputado en las Constituyentes de 1869. Diputado federal en las Cortes de Amadeo I, destacó por su participaciones en los debates sobre la Internacional (octubre-noviembre 1871). Proclamada Republica, fue ministro de Gracia y Justicia con Figueras. Aplicó ideas reformistas, especialmente en las relaciones Iglesia-Estado, e inició reformes legislativas y penitenciarias. Integrado en el centroderecha en el conjunto de las fuerzas republicanas, sucedió en Ia presidencia de las Cortes a Jose Mª Orense (junio 1873,y un mes después reemplazó en la presidencia de la Republica a Pi y Margall. Durante su mandato(18 julio - 6 septiembre), se enfrentó con el cantonalismo.

Con la ayuda de los generales Martinez Campos y Pavia, logró reducir la inserrucción cantonalista. No obstante hostilizado por otros sectores republicanos u ante la impotencia del ejercito del ejercito frente a los Carlistas, dimitió, justificando esta decisión, según sus enemigos, con la negativa de firmar varias sentencias de muerte, que si firmo posteriormente Castelar. reemplazado por éste, volvió a la Presidencia de las Cortes (sept. 1873), desde donde combatió la política de Castelar. Fue destituido por el golpe de Pavia. Durante la Restauración, se acerco al sector al sector repúblicano de Ruiz Zorrilla y fundo el grupo " la Justicia"(1 enero), germen del Partido Repúblicano Centralista. Colaboró en varios intentos unificadores del republicanismo: participación en la Unión Republicana de 1893, creada con fines electorales; logra el acta de diputado por Barcelona, que mantiene hasta 1897; forma parte de la dirección de la Unión Republicana (1903). Apoyo el regionalismo catalán, siendo elegido presidente de Solidaridad Catalana (1906), pero ante la escisionismo Lerrouxista, marcho para Francia

Emilio Castelar y Ripoll(Cadiz, 1832 - s. Pedro de Pinatar, Murcia 1899)
Presidente de la I República del 7 de Septiembre al 3 de Enero 1874 

Estudió Derecho y filosofía en Madrid. Militó en el Partido Democratico. Fundó el periódico "La Democracia" en 1863, en 1864 es separado de su cátedra, por un articulo en el que combatía a Isabel II por la supuesta cesión de joyas de la Corona al Estado, que la reina proponía a cambio de reservarse un determinado tanto por cien de su valor. tras el fracaso de la sublevación de junio 1866, fue encarcelado y condenado a muerte, pero escapo y paso a Francia donde colaboró en la preparación de la revolución de 1868. Tras el triunfo de ésta,regreso a España y se incorporó al Partido Republicano, que dirigió junto a Pi y Margall y Figueras. Combatió la candidatura de Amadeo de Saboya al trono.

Proclamada la República, fue nombrado Ministro de Estado por Figueras; disolvió las ordenes militares, las de Carlos III e Isabel la Católica y suprimió los titulos nobiliarios. Tras la dimisión de Salmerón, ocupó la Presidencia del Gobierno (sept. 1873), suspendió las Cortes y ejerció el poder con mano dura, firmando las penas de muerte a las que se había negado Salmerón y aplastando el movimiento cantonalista. Reabiertas las Cortes fue combatido y presentó su dimisión.

El General Pavía disuelve las Cortes y Castelar parte hacia Italia y Francia, aunque pronto regresa a España. Ha evolucionado a posiciones moderadas y acepta de hecho la Restauración borbónica, aunque siguió considerandose republicano, apoyo a Sagasta, y a través de éste colaboró con la Monarquía




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